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lunes, agosto 28, 2006

Presagio


No sé por qué vine a fijarme en ti.

Me deslumbró la luz de tus palabras

y ese collar de lunas transparentes

que adornaba tu pecho.

Me desnudó la fuerza de tu voz.

Vine hasta ti sin armas

Y en la noche doliente de tu ausencia

me atropelló la sombra de tu risa.

Mi corazón sangró, y en carne viva

te buscó en las llanuras esteparias.

Mi cuerpo te buscó

con ardiente deseo.

Sólo encontró el recuerdo de tu paso

entre los fríos páramos de mármol.

Llegó otra vez la angustia,

la soledad más triste.

Y el silencio.

martes, agosto 22, 2006

Sin ti (no puedo)



Los dientes de la noche
muerden en los extremos de mi tiempo:
las horas que no pasan,
los minutos
se escurren por los pliegues del silencio,
horas llenas de ti
hasta perder tu imagen ...
No encontraré tus ojos
cuando lleguen las aguas del otoño.
No encontraré tu voz
en la boca del viento.
Será como caer,
caer sin pausa,
a las profundas fauces del olvido.
Necesito tu voz,
al menos tus palabras,
para seguir viviendo.



Para J.E.B., siempre en mi recuerdo: Felicidades.

martes, agosto 15, 2006




- ¿Recuerdas?

Hubo un día de besos transparentes.
Las manos se atrapaban
en el calor cercano de la piel,
el aire se espesaba
en las palabras cálidas,
y la luz se escondía
en el temblor del beso primerizo.
¡Cuánta dulzura quieta
en tus dedos de seda!.
- Lo recuerdo.

Y estallaba, de pronto, el mismo sol.
Labios ardientes bajan
en la quietud serena del silencio,
el aire descendía
hasta los huecos solos de mi cuerpo.
me llenaba de fuerza
tu voz de terciopelo.
Era toda mi vida
la que pasaba, lenta, ante mis ojos.
- Lo recuerdo.

Hubo un día en que manos gigantes
taparon nuestra luz,
luché contra la asfixia
temblorosa en el miedo del olvido.
Te busco. Y, mientras tanto,
no sé cómo enfrentar la noche y su silencio.

- ¿Recuerdas?.

martes, agosto 08, 2006

A Un Mexicano



Eres el corazón de la poesía,
acabas con mi voz y con mi aliento,
eres irresistible como el viento
y a todos nos arrastra tu alegría.

Llegas para anunciar un nuevo día
con palabras de amor y de tormento,
y nos haces vivir un sentimiento
cuando todo parece que dormía.

Eres la juventud y eres la vida,
la irrepetible voz del corazón.
Eres la noche eterna y la mañana

que despertó mi juventud dormida.
Por ti susurra el viento en mi ventana.
Por ti, Jorge, florece la ilusión.

lunes, agosto 07, 2006

La desesperanza

Vivir, morir contigo,
sin cuerpos falsos que oculten tu mirada.
Estallar de repente
y ser un astro
en los huecos ocultos de tu cuerpo.
Pero el dolor se esconde
y nos acosa.
En mis sueños te veo.


Estás aquí conmigo,
En los pliegues oscuros de la noche,
en el beso tranquilo del silencio.
Y yo, no quiero nada nuevo:
Sólo coger tus manos
para cruzar el mundo.
Somos como dos ríos
que corren a la par hacia el océano.
Encontraré tu voz en otros labios,
saldrán tus labios pálidos
a saludar mi boca.
Encontraré tu piel dentro de un tiempo.