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lunes, octubre 30, 2006

A un escritor



Si pudiera contarte

que el mar no nos contiene,
que es un trozo de llanto
que muere en el silencio.
Si pudiera decirte
que todo lo que importa
ya lo tienes tú dentro,
y en tu voz permanece.
Si supiera escribirte
un suspiro del aire,
el sueño de la noche
o el fulgor de la luna,
me gustaría decirte
que me has robado el alma
sólo con esas líneas
que brotan de tus dedos.


A un buen amigo, le devuelvo estas palabras que siempre le pertenecieron

miércoles, octubre 18, 2006





Duele saber que el mundo
se reduce a tus ojos,
que tus labios de seda
dirigen mis palabras,
que tus dedos despiertan
la inquietud de la noche,
y que todos mis fuegos
los enciende tu voz...
Duele saber que existes
porque no puedo verte,
porque el mundo se para
cuando el silencio llega,
en silencio y sin ti.

sábado, octubre 07, 2006

Lluvia dulce



Llueve sobre las calles.
Con un soplo de tiempo
se estremecen los ecos de la noche.
¡Cuántos sueños distantes
se agotan en el borde de tu risa!
¿Qué será de tu luz
y de tus manos suaves?
¿Dónde estará el cristal de tu sonrisa?
Lejano, con el viento
se reaviva el incendio
y se derrama, como una gran pupila,
bajo la última estrella.
Sueños de los planetas,
soledades herméticas,
explosión de los dedos
sobre la carne muerta.
Y este amargo dulzor
de las esperas.

Atahualpa Yupanqui, A que le llaman distancia?

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